Hoy tuve una idea. Todavía quedó como un interrogante, un asunto pendiente, algo a verificar. Pero... quizás el sentido de la vida, es darse cuenta que nunca vamos a entender al otro, y menos a los hombres. Tampoco tengo la intención de volverme una persona estúpida y decir que sólo se limita a eso. Pero, podemos convenir que ocupa un porcentaje bastante importante, más que nada porque uno durante toda su vida busca pertenecer. No sé muy bien a qué. Al final del camino nos vamos a dar cuenta que sólo vamos a pertenecer a nosotros mismos. Lo difícil de las relaciones es que tenemos que cumplir sin ecuanon una paradoja, una contradicción, que tienen el padecimiento de la coexistencia paralela... se trata nada más y nada menos, de desarrollar la individualización propia, pero además entender al otro y poder compenetrarnos tanto como para mantener esa relación... y que no te tilden de pelotuda.
Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, me voy dando cuenta que recorren ese camino para poder llegar a ese punto, se hace cada vez más difícil. No sólo porque de por sí es una tarea complicada, sino porque pareciera que tanto hombres como mujeres están negados a las relaciones. En torno a esa palabra giran millones de prejuicios y conceptos mal concebidos.
Vamos... vamos, resentidas!
No hay comentarios:
Publicar un comentario